Tan incierta realidad…

Injusto designio golpeaste a la puerta No solo del silencio también de la conciencia Arrebatándole a la esperanza la fe que crecía Desnudando su alma la dejaste herida   De ti destino no tengo memoria Fuiste falacia en mi tan sentida historia Pues mis ojos miraban tu fina silueta Ahora solo anhelo una cruel vendetta…